Al Cumplir cuatro meses al frente de la Gobernación del Magdalena, Carlos Caicedo Omar, está demostrando su capacidad de gestión y su liderazgo, se nota que hay gobierno con un gobernante sano, honesto, y los gobernados lo saben, por eso lo respaldan con efervescencia y lealtad.

El departamento del Magdalena con una población altamente pauperizada pese a las riquezas naturales de esta sección de Colombia, no salió, en la última década de esta precaria situación debido a muchos factores, dos de ellos influyentes en el comportamiento de toda sociedad: el crecimiento económico negativo y el aumento poblacional sin atención a sus necesidades básicas.

Desde 2008, cuando este departamento creció a una tasa del 7.3% en su Producto Interno Bruto (PIB), no se volvieron a registrar aumentos positivos en este fundamental indicativo. El número de habitantes para este 2020, según las proyecciones del Dane, podría llegar a 1,4 millones, aproximadamente, aunque en la práctica cotidiana, incluyendo las migraciones, ya el Magdalena sobrepasó esa barrera.

Sabedor de esa situación social delicada, en un departamento necesitado de la acción de un Ejecutivo bueno, despojado de las argucias propias de los corruptos que se quedan con los recursos del pueblo, el gobernador Carlos Caicedo, está trabajando por el camino correcto.

La pandemia mundial por el coronavirus que tiene a Colombia paralizada es el escenario apropiado para las correctas actuaciones del mandatario magdalenense. Y en estas circunstancias adversas se “agiganta” atendiendo a los más vulnerables, pese a que antiguos dueños del poder se lo quieren impedir a toda costa.

Mientras los “huérfanos de poder” denuncian de manera infame supuestos hechos marginales del gobernador Caicedo, éste lleva soluciones a la gente más necesitada que antes no vio la mano del Estado por las malas prácticas de los corruptos que gobernador al Magdalena desde hace dos décadas y hasta hace cuatro meses.

Pese a las mal querencias evidenciadas en denuncias infundadas ante los entes de control, el gobierno departamental de Carlos Caicedo “le está resolviendo al pueblo”. Un ejemplo de ello son los sacos con mercados entregados a miles de familias en un acontecimiento inédito en esta parte de Colombia, afectada por la violencia de los grupos armados ilegales, del narcotráfico y los manejos corruptos de los recursos púbicos.

Los mercados entregados por la gobernación del Magdalena son “los más nutridos” entregados hasta el momento en los departamentos del país y en las ciudades y pueblos, en esta época de cuarentena. Pero eso no es todo.

Resultados:

Antes de este complejo mes de aislamiento social generalizado preventivo por la convid-19, el gobernador Carlos Caicedo, ya había impuesto su estilo de buen mandatario con resultados a la vista que sus aterrados detractores se empeñan en soslayar.

Sin embargo, “no es fácil tapar el cielo con las manos” en la medida que, en ejercicio de su buen gobierno muestra resultados tangibles cumpliendo así su palabra empeñada cuando dijo el día de su posesión en la plaza de la Quinta de San Pedro Alejandrino ante más de cuatro mil personas que empezaba a trabajar “por la libertad, la democracia y la justicia social de los magdalenenses”,.

Su ideal de hacer “un gobierno con equidad” se empieza a cumplir, ejemplo de ello es la decisión de enderezar el camino de la empresa de aguas del Magdalena que pese a invertir más de $700.000.000.000.00 millones de pesos en una década no se reflejó en un buen servicio para los habitantes de los 30 municipios del departamento, por la corrupción y los malos manejos de los recursos que “se fueron por un tubo roto” (administración de Ricardo Torres Benjumea en Aguas del Magdalena).

Otras gestiones positivas en el corto tiempo al frente de la gobernación por parte de Caicedo Omar, reflejan la luz que ilumina el camino correcto para alcanzar metas en saneamiento básico, salud, educación y desarrollo económico.

Bajo el criterio de “tocar las puertas al mundo” el líder del actual gobierno Tairona en aplicación de El artículo 287 de la carta de 1991 que reconoce la autonomía de las entidades territoriales y  permite gestionar alianzas y acuerdos de cooperación en beneficio de los habitantes que las integran, está solicitando apoyo de Cuba en los sectores de salud, educación y deportes.

El pasado 18 de febrero el gobernador anunció oficialmente que “hemos pedido como otros departamentos y capitales del país intercambio de buenas prácticas y asistencia en el marco de acuerdos de cooperación técnica con apego a la constitución y leyes del país.”

Esas peticiones fueron elevadas a Estados Unidos, Cuba y Suiza, lo cual fue revelado en el mismo anuncio de hace poco más de dos meses: “A Estados Unidos por ejemplo le propusimos atraer inversionistas en las áreas de turismo y a la Cooperación Suiza le solicitamos apoyo con la creación de rutas para el turismo de naturaleza y cultural”.

Esas acciones de gobierno en el Magdalena no tienen precedentes, constituyendo un enorme avance, demostrativo del nuevo estilo positivo de gobierno que ahora se cierne en este departamento.

Tétrico panorama

La corrupción, la violencia del narcotráfico y la guerrilla, entre otros factores negativos de gran incidencia en el Magdalena le entregaron al nuevo gobernador Carlos Caicedo Omar, un departamento desolado y con un diagnóstico gravísimo.

Así lo reflejan los datos y las cifras reveladas por el mandatario el pasado 18 de febrero, las cuales es bueno recordar, sobre todo para acabar con la pretensión de quienes desean ocultar esta “dolorosa” realidad.

“La situación que hemos encontrado es dolorosa: apenas el 72% le llega el acueducto en su mayoría agua no apta para el consumo humano, solo el 52% tiene alcantarillado, y en la zona rural apenas un 3%; el 16% de los hogares carece de vivienda propia, mientras que casi el 50% necesita, mejoras para condiciones dignas de habitabilidad.

“El 15,8% de las familias padecen inseguridad alimentaria y nutricional; el 50% de los predios adolecen de informalidad; 15 de los 30 municipios del Magdalena no tienen vías, el 88% se encuentran en mal estado, la cobertura en educación superior es de apenas el 26%, que se concentra en un 96% en Santa Marta. El analfabetismo llega al 9,12% y en las pruebas Saber 11 ocupamos el puesto 30 entre 32 departamentos. La informalidad laboral alcanza el 67% de la población.

“Se producen 18 muertes maternas de una razón de 127.5 por cada 100.000 nacidos vivos. La tasa de muertes en menores de cinco años es de 15.66, por cada 1.000 nacidos vivos.

“El departamento está en ley de quiebras y en alto riesgo por los pasivos contingentes de más de 1 billón de pesos, fuera de los pasivos laborales del sector salud y educación.

“Un territorio donde el narcotráfico y los paramilitares han encontrado en el pasado un caldo de cultivo propicio con cerca de 320 mil víctimas del conflicto armado y 85 mil venezolanos que se atienden con limitaciones sin mayor apoyo de agencias nacionales.

“Esta situación requiere la convocatoria y la movilización de todos los sectores que quieran ayudarnos a solucionar la apremiante crisis que padecen miles de nuestros paisanos.

By ultima

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